La envidia suele definirse como la tristeza por el bien ajeno; un sentimiento desagradable que se produce al percibir en otro algo que se desea; lo que no le agrada al envidioso no es tanto algún objeto que un tercero pueda tener sino la felicidad que ese objeto produce en el otro.
La envidia mezcla el deseo de poseer lo que otro tiene con la admiración por lo que otro ha conseguido, con el dolor por no tenerlo y con la rabia de considerar injusto el que él mismo no lo posea o no pueda poseerlo. Es la consecuencia de desear lo que no tiene y compararse con los demás.
La naturaleza destructiva de la envidia, que permite diferenciarla de la envidia sana, se refleja en que la primera origina malestar emocional; sentimiento que en lugar de ayudarle a conseguir lo que envidia, se lo dificulta.
El envidioso es un insatisfecho que siente consciente o inconscientemente mucho rencor contra las personas que poseen algo que él también desea pero no puede o no quiere desarrollar.
La envidia origina una serie de reacciones negativas muy numerosas: críticas, ofensas, dominación, rechazo, difamación, agresiones, rivalidad, venganzas, reacciones estas que pueden hacer que el envidioso se aísle de los demás o tenga serias dificultades para relacionarse adecuadamente con su entorno, y peor aún, la envidia se produce casi siempre hacia personas muy cercanas, hermanos, compañeros de trabajo, vecinos.
En suma, cuanto más débil e insatisfecha es una persona, tanto más envidiará a la gente que posea lo que a ella le falta.
miércoles, 3 de junio de 2009
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Real y cierto, he visto familias destruirse por completo solo por envidia entre ellos. Hermanos y primos peleando por quien tiene mas o quien tiene algo que el otro no tienen. De locura.
ResponderEliminarLa gente debiera pensar un poco y analizar que ganan envidiando, porque la verdad es que hasta donde he visto con la envidia no se logra lo que se envidia sino que por lo contrario solo se consigue fomentar las agresiones y el rechazo de las personas.
Esa envidiadera quema las neuronas, lo mejor es llevar la vida ligt
ResponderEliminarVerdad es todo lo dicho en ese comentario, por ser una enfermedad y el deporte Nacional de este país, lo peor de esta enfermedad es, que se implante dentro de la familia, por ser destructiva.
ResponderEliminarEstá muy bien la definición sobre la envidia, ahora hace falta que la gente lo lea y se aprenda que cogiendo esa enfermedad, el país, no sale a delante y la familia se destruye.
ResponderEliminarLa definicón de la envidia es tal y como la han expuesto, que pena para esa pobre gente, que sean envidios@s.
ResponderEliminarLa envidia es mala tanto para el que la siente como para el que la padece
ResponderEliminarMe molestan los envidiosos, que tratan de desacreditar a los más capaces, para apropiarse
ResponderEliminarde sus lugares, talentos y cosas.
Que pena, con familias destruidas, por los mismos miembros, en fin, me dan mucha pena.
ResponderEliminar¿Qué es un envidioso? Un ingrato que detesta la luz que le alumbra y le calienta.
ResponderEliminarVictor Hugo.
La envidia es una declaración de inferioridad.
Napoleón.
Me molestan los envidiosos, que tratan de desacreditar a los más capaces, para apropiarse, de sus puestos, sus talentos y
ResponderEliminarsus éxitos.